NOTICIAS VIAJES Y TURISMO

5 ciudades con un volcán, una montaña o una colina salvaje dentro de la propia ciudad »

Casi todas las ciudades grandes se ven iguales desde arriba: calles, edificios y tráfico hasta donde alcanza la vista. Pero en algunas, la naturaleza se negó a quedarse fuera.

Un volcán extinto en el centro, una selva que trepa entre los barrios o una montaña que domina el horizonte convierten la visita en un viaje doble: museos y cafés por la mañana, senderos y cumbres por la tarde, sin salir de la ciudad. Estas cinco ciudades demuestran que la aventura puede empezar al final de una calle.

1. Edimburgo (Escocia)

A pocos minutos del centro, el parque de Holyrood reúne 260 hectáreas de colinas, lagos y acantilados que recuerdan a las Tierras Altas.

Su punto más alto es Arthur’s Seat, un volcán extinto formado hace unos 350 millones de años que se eleva 251 metros sobre la ciudad. Se sube con una caminata corta, y desde la cima se ven la ciudad y el mar del Norte.

2. Río de Janeiro (Brasil)

Dentro de la ciudad se extiende el Parque Nacional da Tijuca, de unas 3,950 hectáreas, un bosque atlántico restaurado con cascadas, cuevas y senderos.

Allí se alza el Corcovado, de 710 metros, coronado por el Cristo Redentor, además de la Pedra da Gávea y el Pico da Tijuca, que supera los mil metros. En una caminata de un día es posible encontrarse con monos.

3. Ciudad del Cabo (Sudáfrica)

La Montaña de la Mesa, de cima plana, domina la ciudad, y es uno de sus símbolos más reconocibles, además de haber sido elegida en 2011 como una de las Siete Nuevas Maravillas de la Naturaleza.

Se sube en teleférico o en una caminata de varias horas, y desde arriba se ve la ciudad, el océano y la península del Cabo. Forma parte de un parque nacional que rodea buena parte de la ciudad.

4. Auckland (Nueva Zelanda)

La ciudad se asienta sobre un campo volcánico con decenas de volcanes, casi todos extintos, que dieron forma a las colinas que hoy salpican sus barrios. El monte Eden conserva un cráter perfectamente visible, y el volcán Rangitoto, en una isla frente al puerto, es el más joven y fácil de reconocer desde la costa.

Caminar por cualquiera de sus conos, con vistas a la bahía, es uno de los planes más sencillos de la ciudad.

5. Quito (Ecuador)

A unos 2,850 metros de altitud, la capital ecuatoriana está al pie del volcán Pichincha, cuyas laderas flanquean todo su costado occidental. El TelefériQo sube en unos 20 minutos hasta Cruz Loma, cerca de los 4,000 metros, con vistas a la ciudad y, en días despejados, a volcanes como el Cotopaxi y el Cayambe.

Desde allí parte la ruta hacia el Rucu Pichincha, una caminata exigente que conviene hacer aclimatado.

Sharon Jazmín Sabbagh

Sharon Jazmín Sabbagh

About Author